Un día que me preguntaron quién era Martita
Era un día de marzo de 1999. Arrancábamos 1er grado, para ser honesta, no me acuerdo exactamente lo que pasó ese día pero no tengo dudas de que un día lleno de nervios, ansiedad, felicidad e intriga. Se venían muchos cambios, pero el principal era que iba a conocer a mucha gente nueva.
Me iban a caer bien? Me iban a hacer sentir cómoda? Me iba a hacer amigas para toda la vida? Por suerte, la respuesta a todas esas respuestas fueron un rotundo SÍ.
En ese momento me tocó estar en al D, para mí, era la clase donde habíamos quedado los "mejores". Qué significaría eso años más tarde? Quien sabe. Pero en esa clase había 5 chicas que, sin saberlo en ese momento, se iban a convertir en mis MENETAS (aún hoy, 25 años después).
Una de ellas es Martita. Sí, su nombre es mi apellido y mi apellido es su nombre. Si habremos jugado a ser MARTINA MARTINA y FLORENCIA HIRSCHLER. Con qué poco nos divertíamos en ese entonces, a veces me acuerdo y me da envidia.
Con ella compartí la clase durante 6 años seguidos y luego nos reencontramos durante 2 años más en polimodal. Para ese entonces ya nos habíamos hecho amigas y compartíamos el mismo grupo, así que no haber compartido clase durante unos años no nos cambió en lo absoluto, nosotras seguíamos siendo amigas y compartiendo el día a día, que incluía nuestras felicidades, tristezas, desgracias amorosas y/o familiares, juegos, peleas, pijamadas, etc.
Ella hace lo que quiere, cuando quiere, se viste como quiere, se deja el pelo como le gusta y cuando algo no le cabe, lo dice.
También se ríe mucho cuando le hago CUCHU, CUCHU, CUCHU en los cachetitos, y yo también, obvio. Me presenta a su novio y al perro de su novio como quien no quiere la cosa una tarde de mayo en Barcelona, en una charla de 5 minutos donde intento que mi inglés no parezca de primaria (aunque creo que mucho no me salió pero igual, me cayó bien y yo con eso ya me fui contenta).
Hoy con Martita seguimos teniendo la relación de siempre, sólo que hace un tiempo que ya es a la distancia, porque un día decidió desplegar sus alitas y salir al mundo. No hablamos en la diaria, pero sí estamos al tanto de en que anda cada una, ya sea por grupos de whatsapp o instagram. Lo que me gusta de nuestra amistad es que siempre que nos vemos es como si nunca nos hubiéramos separado y volviéramos a tener 10 años de nuevo, sólo que ya no charlamos de figus y juguetes, ahora en cambio hablamos de laburo y de si queremos (o no) tener hijes 😂.
Y esto es todo. Bah, es en todo lo que puedo pensar un viernes a la noche.
Love you Martita, te deseo el mejor cumpleaños y la mejor vida del mundo 💘





